“El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice:
-Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera! -lo interrumpe el filósofo- ¿Ya hiciste
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es LA VERDAD. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es LA BONDAD, eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario…
-Ah,¡vaya! La última reja es LA NECESIDAD. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo -, si no es verdad, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido…”
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Una mujer, una historia. |
Hermosa e instructiva lección.
ResponderBorrarBesos.
Ciertamente Andre' !!
Borrarpara reflexionar y observar lo que decimos.
Un gran saludo.
Muy Bueno Mar.
ResponderBorrarHay que tener en cuenta esas tres Rejas.
Saludos, manolo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BorrarMe has dejado hundido.... Ahora, ¿de qué hablo yo?
ResponderBorrarAbracitos
Tu' tienes muchas cosas buenas de que hablar Armando, asi lo muestran tus escritos!.
BorrarSaludos!!
Es instructiva esta Moraleja.
ResponderBorrarUn abrazo.
Hola Dany!!! Eso es amigo, hay que pasar por las tres rejas siempre lo que vamos a decir!!
BorrarSaludoss!